![]() |
| Una de las últimas fotos del inmenso Rubem Fonseca |
Dentro de sus contadas apariciones públicas están la de la
Feria del Libro de Guadalajara en 2003 donde recibió de manos de su amigo
Gabriel García Márquez el Premio de Literatura Latinoamericana y del Caribe
Juan Rulfo. Situación extraña si se tiene en cuenta que se negó a recibir en
persona ese mismo año el Premio Camões,
nobel de la literatura en habla portuguesa, de manos de los entonces
presidentes de Portugal y Brasil.
Sus personajes han dado para una película (Cobrador, in God we trust) filmada en 2007 por el mexicano Paul Leduc,
sin pena ni gloria por su bajo presupuesto, y para la espectacular serie
Mandrake que produjo HBO con impecable producción, estupendas actuaciones y
guiones de su hijo José
Henrique Fonseca.
A
sus gloriosos 87 años el inmenso Fonseca parece estar intacto y hace tan solo
dos años nos regaló El Seminarista, como varias de sus mejores obras editado en
Colombia por La Otra Orilla (Parte del Grupo Editorial Norma que el año pasado
anunció su desaparición poniéndonos de duelo a los que lamentamos la salida de
cualquier impresor y el surgimiento inagotable de “narco-telenovelas”).
Para
no extenderme más les dejo apartes de: “Y de este mundo Prostituto y Vano solo
quise un cigarro entre mi mano” (donde confluyen de manera brillante Gustavio Flavio y Mandrake) a manera de provocación para que en esta feria
del libro se compren algo bueno que los va a hacer reír o les va a asquear o
por lo menos no hará que malgasten su dinero en libros de autoayuda…
“Mi
nombre es Mandrake, soy abogado criminalista .
Los
casos de homicidio son siempre una especie de acertijo. Los clientes te
mienten a ti, los policías te mienten a ti, los testigos le mienten a todo el
mundo. Comencé a armar el rompecabezas sin disponer de todas las fichas, con
paciencia, después de haber escuchado a protagonistas y actores secundarios de
la trama…..”
“Fue Amanda quien descubrió la identidad de la primera
victima. Pero empecemos por Gustavo Flavio. Sabía que se trataba de un escritor
famoso y admirado. De haber sido un político o cosa parecida, el caso Delamare
–no voy a hablar del caso Delamare, ya la prensa lo explotó hasta el cansancio
en su momento- no habría sido olvidado; pero era un escritor, y de un sujeto
con esa profesión puede esperarse todo. Gustavo Flavio era un hombre vanidoso,
un pedante erudito e inteligente, un mulato que con el paso del tiempo se había
vuelto blanco, un gordo que se había vuelto delgado, un mujeriego de éxito, yo
tenía motivos para detestarlo; pero entró a mi oficina y lo primero que hizo
fue sacar un churchill del bolsillo; aquello me obligó a mirarlo con cierta
simpatía……”

Gracias a los que organizaron hace 25 años la Feria del Libro en Bogotá, de no existir creo que no serías el mismo. Lástima que los medios se ayan olvidado de Fonseca y ojalá nadie te responda que anda componiendo una canción :(
ResponderEliminarhayan, hayan, hayan. Meti mal el dedo y en este compu no se como poner los acentos.
EliminarLlego la feria y con ella llegaran muchos libros nuevos a nuestra casa... Tengo un palpito....
ResponderEliminar